La CNMC publicó el viernes los primeros borradores de las circulares que establecerán la metodología de retribución de la actividad regulada de distribución de electricidad y gas a partir del 2020 y 2021. Así, la retribución inicial para la distribución de electricidad quedará fijada en EUR 5.455 millones al año, lo que supone un recorte del 7%; la de transporte de electricidad en EUR 1.656 millones al año, un 8,2% menos; la distribución de gas en EUR 1.420 millones al año, un 17,8% menos; y la de transporte de gas y regasificación en EUR 1.186 millones, un 21,8% menos.

Tal y como establece la normativa, las versiones definitivas serán aprobadas una vez valoradas todas las alegaciones realizadas en la fase de consulta que ahora comienza, y en la que se esperan aportaciones de todos los interesados.

Las grandes empresas del sector han mantenido reuniones estos días para analizar al detalle el contenido de estas circulares y preparan ya una serie de alegaciones para presentar ante el organismo antes del próximo 9 de agosto. Desde la CNMC se mandan mensajes de tranquilidad al sector y se asegura que se trata de una propuesta inicial que quiere negociarse con el sector y que se podrá cambiar para llegar a un acuerdo con el sector, pero las empresas creen que de confirmarse las circulares en los términos actuales, se pondrían en riesgo las inversiones necesarias para avanzar en la transición energética y la descarbonización.

Valoración: Noticia muy negativa para las compañías que operan en el sector gasista, como NTGY y ENG y, en menor medida, para las compañías eléctricas (IBERDROLA (IBE), ENDESA (ELE), EDP y Viesgo) y para RED ELÉCTRICA (REE), que gozará de una disposición transitoria única para 2020. Ya advertíamos en nuestros informes sobre ENG que el principal riesgo de operar en un sector regulado proviene de los cambios del marco regulatorio. En este sentido, ya sabíamos de la intención de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de llevar a cabo recortes en la retribución de las redes de transporte y distribución de los sectores eléctricos y gasista, tras asumir las competencias del Ministerio de Industria (ahora de Transición Ecológica), unos recortes que entrarán en vigor a partir de enero de 2021.

Sin embargo, los recortes sobre los ingresos regulados del sector gasista han sido mucho más drásticos de lo esperado en comparación al eléctrico (-17,8% a la distribución; -21,8% al transporte vs -7,0% a la distribución eléctrica; -8,2% al transporte eléctrico), argumentando la CNMC que el sector eléctrico aun requiere de inversión futura significativa, a diferencia del gasista, que no la requerirá. Entendemos que quizá la diferenciación entre ambos sea excesiva, toda vez que el Ministerio de Transición Ecológica espera que el sector gasista obtenga un superávit al cierre de 2019 de EUR 5,3 millones, mientras que espera que el déficit del sector eléctrico se incremente hasta los EUR 453 millones.

Estos recortes son muy superiores tanto a los estimados por las propias compañías, como por nuestra parte. Así, habíamos estimado unos ingresos regulados de EUR 1.072 millones en 2019 para ENG, lo que supone una caída de EUR 70 millones con respecto al ejercicio anterior, y una menor caída en los ejercicios posteriores. Con la nueva normativa, los ingresos regulados de ENG caerían hasta cerca de EUR 900 millones en 2021, el primer ejercicio de su aplicación y posteriormente seguirían disminuyendo sustancialmente, reduciendo su rentabilidad y beneficio.

No obstante, como ya han comunicado oficialmente, las compañías disponen de plazo hasta el 9 de agosto para intentar “suavizar” los recortes propuestos por la CNMC.

Mientras tanto, y a falta de conocer la retribución definitiva para el sector energético para el periodo 2021-2016, recomendaríamos no tomar posiciones en los valores del sector energético. Asimismo, ponemos nuestra recomendación y nuestra valoración de ENG EN REVISIÓN.