A pesar de las muchas incertidumbres que han venido afectando a los mercados durante los últimos meses, los principales índices bursátiles europeos y estadounidenses han cerrado el mejor primer semestre en muchos años. En ello ha tenido mucho que ver el renovado compromiso de los bancos centrales de apoyar la expansión económica con nuevas medidas de política monetaria acomodaticia. Señalar, no obstante, que de esta tendencia generalizada se ha desmarcado sensiblemente el Ibex-35, cuya revalorización en lo que va de ejercicio queda muy alejada de la alcanzada por el resto de principales índices bursátiles de la Zona Euro

En el mes de junio el Ibex-35 también se ha quedado rezagado, subiendo durante el mismo un 2,2%, muy lejos de los porcentajes de entre el 5% y el 7% en el que se han movido el resto de índices de la región. Entendemos que detrás de este mal comportamiento del índice español hay varios motivos: i) el negativo comportamiento del sector bancario, que mantiene un peso elevado en el mismo, así como de valores como Telefónica (TEF) o Repsol (REP); y ii) la falta de claridad del escenario político al que se enfrenta el país, con un futuro gobierno en minoría, lo que hace muy difícil que se lleven a cabo las reformas estructurales que todavía necesita el país.